Cada vez que facturas, algún portal te pide tu régimen fiscal como un número de tres dígitos, sin más contexto. Son las claves de régimen fiscal, y aunque el SAT tiene 20 activas, la inmensa mayoría de las personas caen solo en un puñado de ellas.
Las claves que más vas a ver
- 601 – General de Ley Personas Morales: para empresas, no para personas físicas.
- 605 – Sueldos y Salarios: el régimen de quien trabaja por nómina.
- 612 – Personas Físicas con Actividades Empresariales y Profesionales: freelancers y quienes emiten honorarios o tienen un negocio propio sin ser empresa constituida.
- 626 – Régimen Simplificado de Confianza (RESICO): el régimen de personas físicas con ingresos anuales de hasta $3.5 millones, tasas bajas y sin deducciones.
Por qué esto importa al facturar
El régimen que declares tiene que ser exactamente el que tienes registrado ante el SAT, no el que crees que deberías tener ni el que te parece más conveniente. Si tu régimen real es 626 y en un portal seleccionas 612 por costumbre, la factura puede salir mal o el portal la rechaza.
El régimen fiscal no es una opción de conveniencia dentro del formulario: es un dato fijo que el SAT ya te asignó, y factura tras factura tiene que coincidir con ese registro.
Cómo confirmar el tuyo antes de facturar
La forma más confiable de saberlo es tu Constancia de Situación Fiscal, donde aparece indicado sin ambigüedad.
Si no la tienes a la mano, aquí está el paso a paso para descargarla, o revisa esta guía si aún no sabes cuál te corresponde:

