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Gastos médicos deducibles: qué entra y qué no

Fotografía macro de un estetoscopio enrollado sobre un papel en blanco en un escritorio de madera, con una planta de fondo

Pagaste una consulta, un análisis, un tratamiento, y no estás seguro de si eso entra dentro de tus gastos médicos deducibles o no. La lista es más específica de lo que parece: algunos gastos de salud sí cuentan sin condición, otros solo bajo ciertas reglas, y algunos, aunque parezcan médicos, simplemente no aplican. Aquí va la lista clara.

Lo que sí entra, sin condiciones especiales

  • Honorarios de médicos y dentistas, con cédula profesional, por consultas, tratamientos o cirugías.
  • Análisis clínicos y estudios de laboratorio, radiografías, y estudios similares.
  • Gastos hospitalarios: cuartos, honorarios del hospital, uso de quirófano.
  • Honorarios de enfermeras, psicólogos y nutriólogos, siempre que tengan título profesional registrado.
  • Primas de seguros de gastos médicos mayores.

Lo que entra solo bajo ciertas condiciones

  • Medicinas: solo si vienen incluidas dentro de la factura del hospital, como parte de tu internamiento. Las medicinas que compras por separado en una farmacia, con receta o sin ella, no son deducibles desde hace varios años.
  • Lentes ópticos graduados: deducibles hasta un monto tope específico, y solo si el CFDI describe que se trata de lentes graduados, no cualquier accesorio óptico.
  • Aparatos para el establecimiento o rehabilitación del paciente, como sillas de ruedas o prótesis, cuando están relacionados con una incapacidad o discapacidad.
Fotografía macro de unos lentes ópticos sobre una libreta en blanco en un escritorio de madera, con una lámpara y plantas de fondo
El error más común es asumir que cualquier medicina cuenta. Desde hace años, solo la que viene dentro de la factura del hospital es deducible; la de farmacia, no.

Lo que no entra, aunque parezca relacionado con salud

  • Tratamientos estéticos que no sean reconstructivos ni estén ligados a un accidente o malformación.
  • Vitaminas, suplementos y productos de venta libre comprados por tu cuenta.
  • Gastos pagados en efectivo, sin importar el concepto; el SAT exige transferencia, tarjeta o cheque nominativo para este tipo de deducción.

El requisito que aplica a todos: el CFDI correcto

Cada gasto médico necesita su propio CFDI, a tu nombre o al de la persona correspondiente si es un familiar directo. No basta el recibo del consultorio ni una nota simple; sin CFDI, el gasto no cuenta como deducción, sin importar cuánto hayas pagado.

Gastos médicos de tu familia también cuentan

Puedes deducir gastos médicos de tu cónyuge, tus padres y tus hijos en línea directa, siempre que ellos mismos no hayan deducido ese mismo gasto en su propia declaración. Esto suele aplicar cuando un familiar depende económicamente de ti, aunque técnicamente el requisito legal no exige dependencia económica formal en todos los casos. El detalle importante es a nombre de quién sale el CFDI y quién efectivamente pagó, algo que cubrimos con más detalle en esta guía.

No olvides el tope general

Aunque tengas todos los comprobantes en regla, tus gastos médicos siguen contando dentro del tope general de deducciones personales, junto con colegiaturas, donativos y demás conceptos. Revisa cómo se calcula ese límite en esta guía para no dar por hecho que todo lo que factures se va a reflejar en tu devolución.

Si el hospital no te da el CFDI completo al salir

Es más común de lo que debería: te dan el alta y solo tienes un resumen de cuenta, no el CFDI formal. La mayoría de los hospitales tienen un área de facturación separada de caja, a veces con un plazo distinto para solicitarlo. No firmes el alta asumiendo que la factura llega sola; pregunta directamente en el área de facturación antes de irte, o al menos anota el número de cuenta y la fecha para poder reclamarlo después.

Chequeos preventivos y consultas de rutina

No necesitas estar enfermo para que un gasto médico cuente: un chequeo anual, una consulta preventiva o una revisión dental de rutina son igual de deducibles que una consulta por un malestar específico, siempre que cumplan el mismo requisito de CFDI. Muchas personas solo facturan cuando el gasto fue grande, dejando pasar consultas menores que, sumadas a lo largo del año, también cuentan para tu tope de deducciones personales.

Cómo lo maneja FacturIA

Puedes facturar tus consultas, estudios y tratamientos apenas los pagas, en lugar de esperar a juntar recibos sueltos meses después. Mientras más rápido factures, menos riesgo de que el consultorio o laboratorio ya no pueda generarte el CFDI.

Preguntas frecuentes

¿Puedo deducir un tratamiento dental estético, como blanqueamiento?

No, los tratamientos puramente estéticos, sin fin reconstructivo o médico, están excluidos de esta deducción, aunque los haga un dentista con cédula.

¿Y si pagué la consulta con tarjeta de otra persona?

Lo que importa para el SAT es que el pago no sea en efectivo, no necesariamente de qué tarjeta salió. Aun así, revisa la guía sobre facturar a nombre de otra persona si la situación es más compleja que un pago puntual.

¿Los estudios de laboratorio necesitan ser de un hospital específico?

No, pueden ser de cualquier laboratorio que emita CFDI válido. Lo que importa es tener el comprobante fiscal correcto, no el tamaño o prestigio del laboratorio.

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